LA PANDEMIA COVID-19 Y LAS PATENTES

Todos somos conscientes de hasta qué grado la pandemia conocida como Covid-19 lo ha barrido todo desde que comenzó el año y muy especialmente desde principios de marzo. Dentro del inmenso volumen de información generado, la propiedad industrial y muy especialmente las patentes e invenciones en general han sido protagonistas de numerosas historias. En este artículo pretendo recoger muchas de ellas, teniendo en cuenta que tendré que ir actualizándolo, ya que lamentablemente parece que el asunto nos va acompañar durante algunos meses más….

Las excepciones y limitaciones al derecho de patentes: las licencias obligatorias

Dentro de las excepciones y limitaciones al derecho de patentes juegan un papel estrella las llamadas licencias obligatorias, esas grandes desconocidas, ya que todo profesional del mundo de las patentes ha oído hablar de ellas, pero conoce pocas ocasiones en se hayan concedido. La ley española de patentes, Ley 24/2015 establece en su artículo 95:

“1. Por motivo de interés público, el Gobierno podrá someter, en cualquier momento, una solicitud de patente o una patente ya otorgada, al régimen de licencias obligatorias, disponiéndolo así por real decreto.

2. Se considerará en todo caso que existen motivos de interés público cuando:

a) La iniciación, el incremento o la generalización de la explotación del invento, o la mejora de las condiciones en que tal explotación se realiza, sean de primordial importancia para la salud pública o para la defensa nacional.”

Y es difícil encontrar una situación más clara que la actual donde la salud pública sea un motivo de interés público. Asimismo, algunas legislaciones en materia de patentes contemplan la posibilidad de expropiar una patente, en la legislación española de se trata del artículo 81:

“1. Cualquier solicitud de patente o patente ya concedida podrá ser expropiada por causa de utilidad pública o de interés social, mediante la justa indemnización.”

Como era de esperar, esta pandemia se ha convertido en un campo fértil para hablar sobre las licencias obligatorias y todo tipo de excepciones al derecho de patentes.

El 17 de marzo el parlamento de Chile, uno de los países sudamericanos con más contagios, aprobó por unanimidad una resolución solicitando al gobierno chileno que declarara que había justificación para la concesión de licencias obligatorias sobre vacunas, medicamentos, diagnósticos, suministros, y otras tecnologías útiles para la vigilancia, prevención, diagnosis y tratamiento de personas infectadas por el virus en Chile.

Australia modificó su legislación en febrero para introducir la posibilidad de que el gobierno expropiara una patente por motivos de salud pública. Canadá contemplaba en su legislación la posibilidad de conceder licencias obligatorias hasta que fueron eliminadas como consecuencia del acuerdo de libre comercio NAFTA a principios de los 90. Recientemente se ha aprobado un paquete legislativo para combatir la pandemia Covid-19 y en el mismo se ha recuperado la licencia obligatoria sobre patentes que protegen medicamentos de los que haya escasez como consecuencia de la pandemia. También en Ecuador, uno de los estados donde tradicionalmente se han concedido más licencias obligatorias sobre patentes farmacéuticas , el parlamento ha solicitado su utilización para la lucha contra la pandemia Covid-19.

Asimismo, Israel anunció que permitía la importación de genéricos del medicamento de nombre comercial Kaletra, un antiviral empleado para tratar la infección con VIH y que se está empleado para combatir el coronavirus. Posteriormente, el laboratorio que comercializa Kaletra protegido por patente en gran número de países, incluido Israel anunció que no observaría la patente, es decir que no presentaría demandas por infracción de la patente sobre el medicamento Kaletra (una combinación de los antivirales lopinavir y ritonavir) durante la pandemia.

Dentro de esta carrera por tomar medidas que permitan pasar por encima de patentes que protegen productos esenciales para la lucha contra la pandemia, ha circulado en ámbitos especializados que hay una serie de países, incluida España, que no podrían aplicar licencias obligatorias (Art. 31 ADPIC) para la importación de genéricos como hizo Israel con el “Kaletra”, pues el 30 de agosto de 2003 se presentó una renuncia en relación con el mecanismo del párrafo 6 de la Declaración de Doha por parte de la Unión Europea y sus Estados Miembros, Australia, Canadá, Islandia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Suiza y los Estados Unidos:

“It is noted that some Members will not use the system set out in this Decision as importing Members (3) and that some other Members have stated that, if they use the system, it would be in no more than situations of national emergency or other circumstances of extreme urgency;”

Sin embargo, esta renuncia no se refiere al artículo 31 de los ADPIC sino al artículo 31bis introducido en la Declaración de Doha. El  “mecanismo del párrafo 6” de la Declaración de Doha establece, que un país puede conceder una licencia obligatoria sobre una patente con el fin de que se exporte a otro país donde ese medicamento no está protegido pero donde tampoco existe la capacidad de fabricarlo. Este mecanismo se ha utilizado en una única ocasión, la que tuvo lugar en 2007 cuando Ruanda solicitó su aplicación para la importación de un antirretroviral contra el VIH desde Canadá. Canadá concedió una licencia obligatoria sobre la patente con el fin de exportar el medicamento a Ruanda.

El problema que existe en España y otros países desarrollados es el que se indica en este artículo, que hoy en día la industria farmacéutica en los países desarrollados importa gran número de principios activos y medicamentos y no posee la capacidad para fabricar muchos de ellos ni de adquirirla en el corto plazo. España y los demás países desarrollados podrían conceder una licencia obligatoria sobre una patente farmacéutica, pero el problema en la práctica es que, si no se tiene fabricación local del principio activo, de poco sirve esa licencia obligatoria si tienes que importar el principio activo de China o India y éste está allí protegido por patente y el titular de la patente no quiere exportarte.

Afortunadamente, el ministro de asuntos exteriores de la India ha afirmado que no interrumpirá la exportación de medicamentos e ingredientes farmacéuticos a España durante esta pandemia, lo cual es una muy buena noticia, teniendo en cuenta la dependencia de la industria farmacéutica española y mundial de la producción india y china.

De cualquier modo, la presión fue tan grande que a principios de junio, el comisario de comercio de la Unión Europea, Paul Hogan, declaró que si fuera preciso quizás la Unión Europea permitiría la aplicación del mecanismo del párrafo 6 en cuanto que estados importadores.

El alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell ha efectuado recientemente unas declaraciones donde afirma que “habrá que repensar el aspecto seguridad en las relaciones comerciales” para tener reservas de productos críticos porque se ha visto que “la UE no produce ni un gramo de paracetamol”

En un comunicado de 25 de marzo del Ministerio de Ciencia e Innovación, se anunció que, España, a sugerencia de Australia, “ha apoyado que se estudie la posibilidad de excepcionar también la regulación mundial de patentes, con el objetivo de acelerar los procesos de licencia y transferencia de tecnología, para poder fabricar determinados productos en todo el mundo de manera rápida”.  

n la misma línea el Ministro de Ciencia e Innovación español, declaró tras una videoconferencia con los responsables de investigación de la Unión Europea que la posición de España busca la coordinación y cooperación europea frente a la crisis, a través de la creación de un banco de patentes abiertas con las tecnologías y terapias que se desarrollen frente al COVID, así como utilizar fondos europeos para apoyar a las pymes innovadoras, los proyectos de investigación y la adquisición del material científico para programas operacionales. “El contacto cercano con el tejido empresarial es muy necesario para asegurar la completa capacidad de producción de las innovaciones desarrolladas y satisfacer las demandas”. Aún no está claro a qué se refiere el término “banco de patentes abiertas” probablemente se refiere a lo que se conoce como “consorcio de patentes” o “patent pool”, un acuerdo entre los titulares de patentes para facilitar la concesión de licencias en condiciones aceptables con el fin de facilitar la investigación y la innovación en un determinado sector. Sin embargo, otros expertos afirman que podría tratarse de un “fondo de patentes. Posteriormente, en unas declaraciones a la Cadena SER el ministro Pedro Duque afirmó que España está promoviendo que se haga alguna excepción a algunas reglas de patentes.

 También en Alemania hubo movimientos en relación con las licencias obligatorias. El parlamento aprobó otra ley que prevé que el gobierno federal tendrá la competencia de establecer una “situación epidémica de importancia nacional” donde se podrían restringir los derechos de patente para facilitar el acceso a medicamentos, dispositivos, etc. necesarios para combatir la pandemia. Ante la complejidad de la legislación en materia de licencias obligatorias sobre patentes en vigor en España, se ha sugerido en círculos del mundo de las patentes español la modificación de la Ley de patentes 24/2015 para incluir un artículo como el 13 de la Ley de Patentes alemana:

The patent shall have no effect in a case where the Federal Government orders that the invention is to be used in the interest of public welfare. Further, it shall not extend to a use of the invention which is ordered in the interest of the security of the Federal Republic of Germany by the competent highest federal authority or by a subordinate authority acting on its instructions.

Ello permitiría una actuación mas ágil en el caso de una situación de emergencia como la vivida, si existiera un medicamento eficaz para el tratamiento patentado, algo que no se ha dado en esta ocasión. De cualquier modo, otro aspecto a tener en cuenta en el caso de las patentes farmacéuticas es la existencia en ciertas regiones, como en la Unión Europea de otra protección adicional a la otorgada por las patentes, la de la exclusividad de los datos de ensayos clínicos.

Asimismo, el presidente de Costa Rica ha remitido una misiva a la OMS (Organización Mundial de la Salud) solicitando que se cree un pool o consorcio de todos los derechos de propiedad intelectual e industrial sobre medicamentos, vacunas, test de diagnóstico, etc. útiles para combatir la situación de pandemia, garantizando la libertad de uso de todo ese conocimiento). Durante la última asamblea general de la OMS, celebrada telemáticamente los pasados 18 y 19 de mayo, numerosos líderes mundiales manifestaron que cuando se desarrolle una vacuna, ésta deberá ser “un bien público”. Se aprobó una declaración en ese sentido, con la ausencia significativa de los EE. UU.

Un artículo en la revista “nature” muestra los beneficios que compartir los resultados de la investigación científica ha tenido en los primeros pasos hacia el desarrollo de una vacuna, aunque teme que ello se verá frenado porque los gobiernos de EE. UU. y el Reino Unido se han mostrado reacios a los “consorcios de patentes”.

Las empresas no defienden sus derechos de patente o se les critica fuertemente cuando lo hacen o lo intentan. La pandemia va a afectar al sistema de patentes

Desde que comenzó la pandemia, inicialmente epidemia, hay que reconocer que la palabra patente ha tenido connotaciones negativas en los medios de comunicación, algo que siempre había sucedido con los países menos desarrollados y en vías de desarrollo y por parte de las ONG’s que actúan en el sector de la salud (que no están desaprovechando la oportunidad para incidir en la cuestión), pero que se ha visto acentuado actualmente en prácticamente todos los países y sectores. Ello puede tener consecuencias negativas en el futuro para la investigación, y habrá que trabajar intensamente para recuperar el aspecto positivo que representa la patente en cuanto que incentivo para la actividad investigadora. En este artículo se manifiesta ese temor sobre el futuro del mundo de las patentes, ante los fuertes ataques que está sufriendo durante esta pandemia.

En aquellos casos en que los titulares de patente han insinuado su interés e defender u observar sus derechos de patente, la reacción popular en contra ha sido tan intensa que rápidamente han debido dar marcha atrás. Por ejemplo, cuando el Covid-19 estaba azotando más intensamente al norte de Italia, en los hospitales de la región escaseaban unas válvulas tipo “venturi” utilizadas en el suministro de oxígeno a algunos pacientes y protegidas mediante la patente europea EP1852137B1, la cual no estaba validada en España. Se publicó en medios italianos que una empresa especializada en 3D había logrado fabricarlas a pesar de que la titular de la patente, la compañía “Intersurgical”, había amenazado con demandarles por infracción de patente y no les había facilitado el archivo necesario para la impresión. Rápidamente,  Intersurgical desmintió dichas acusaciones y afirmó que no había facilitado el archivo con los datos de diseño por temas relativos a la regulación de los dispositivos médicos.

Tampoco China escapó a las críticas cuando el Instituto de Virología de Wuhan solicitó una patente nacional china y posteriormente una solicitud internacional PCT sobre el segundo uso médico del antiviral Remdesivir, desarrollado por la empresa farmacéutica estadounidense Gilead para el tratamiento de enfermedades de origen vírico como el Ébola o la fiebre de Marburgo. Durante las primeras semanas del comienzo de la epidemia en China, se apreció que este medicamento podía ser útil para tratar infecciones por coronavirus. En China, como en gran número de países, se considera que cumple con el requisito de novedad la utilización de un medicamento ya conocido para el tratamiento de una enfermedad para la que no se había utilizado anteriormente. Aunque no se ha hecho pública la solicitud de patente, aún restan unos 16 meses, hay dudas de que cumpla con el requisito de actividad inventiva, al conocerse ya la utilidad del medicamento contra otras enfermedades virales. Se criticó que en pleno epicentro de esta plaga que está azotando a todo el planeta, el centro de investigación china estuviera pensando en rentabilizar económicamente este segundo uso médico, para lo que, de cualquier modo, sería preciso obtener una licencia cruzada con Gilead, la titular de la patente del medicamento.

Asimismo, la compañía Gilead también fue objeto de críticas cuando pretendió rentabilizar la eficacia del Remdesvir en el tratamiento de la Covid-19, obteniendo la clasificación de “medicamento huérfano” contra el Covid-19. Para que un medicamento sea denominado como “huérfano” en los EE. UU. es preciso que la población que podría ser tratada con él sea inferior a 200.000 personas o que no sea rentable y la clasificación como “huérfano” proporciona 7 años adicionales de exclusividad frente a los genéricos, una vez caduca la patente. La crítica contra la multinacional de origen estadounidense y la FDA, fue de tal intensidad (incluyendo a Bernie Sanders, uno de los candidatos demócratas a la presidencia en esos momentos) que Gilead renunció a dicha clasificación y alegó que cuando la había solicitado el número de pacientes era muy reducido y no se preveía el aumento exponencial que posteriormente se produjo.

Si de demandas por infracción de patentes en los EE. UU. estamos hablando, no es extraño que aparezca un supuesto troll de patentes, de nombre “Labrador Diagnostics LLC” que ha presentado una demanda por infracción de patente contra una compañía estadounidense “BioFire diagnostics LLC”, la cual estaba fabricando tests para el diagnóstico del Covid-19. Las patentes supuestamente infringidas (US8283155 y US10533994) procedían de la empresa Theranos, envuelta en un escándalo al basarse en una invención que no funcionaba.  

Asimismo, y dentro de los kits para el diagnóstico de la Covid-19, tan solicitados y escasos durante la pandemia y según los expertos fundamentales para un adecuado control de la misma, la multinacional Roche ha protagonizado otra polémica relacionada con la propiedad intelectual e industrial, aunque en este caso no se trataba de una patente sino de “secreto industrial”. Inicialmente Roche había rechazado proporcionar a los laboratorios holandeses la fórmula de una solución líquida necesaria para fabricar pruebas de diagnóstico, aunque finalmente accedió tras la reacción del gobierno de los Países Bajos que llegó a afirmar que si era preciso ignoraría la patente, aunque como afirmó la multinacional, no existía tal título de propiedad.

Los respiradores se han revelado fundamentales en el tratamiento de las neumonías causadas por el coronavirus y además de las iniciativas de diseño y fabricación de nuevos respiradores, también varias compañías líderes han realizado anuncios en relación a la puesta a disposición de sus patentes durante esta pandemia.

La empresa estadounidense Medtronic, una de las líderes en el sector de los respiradores anunció que ponía a disposición de todos los interesados en fabricar un respirador, toda la información (especificaciones, dibujos de circuitos, archivos tipo CAD, etc.) necesaria para la fabricación del Puritan Bennet 560 en su web, renunciando a observar la propiedad intelectual e industrial involucrada durante la duración de la pandemia, utilizando lo que se denomina una “licencia permisiva”, un concepto conocido en el mundo del llamado “software libre” y de los “derechos de autor”. Otra empresa que realizó un anuncio similar fue la británica Smiths Group, también especializada en respiradores.

También en España, una empresa “Aenium engineering” ha anunciado que cede su patente (que permite la fabricación masiva de filtros para mascarillas, filtros reutilizables porque se pueden esterilizar en un autoclave) durante unas semanas (3 en principio, aunque se puede ampliar), siempre que la utilización de la patente se destine a la fabricación de mascarillas que deberán ser donadas al sector sanitario.

Sobre los peligros que puede suponer hacer valer los derechos de patente sobre invenciones esenciales en períodos de emergencia sanitaria, se ha recordado como una guerra de patentes sobre respiradores, coincidiendo con una epidemia de poliomielitis en los EE. UU. provocó un cambio en la política de patentes de la Universidad de Harvard, que estableció que dicha Universidad sería siempre la titular de patentes relacionadas con la salud y desarrolladas en sus instalaciones.

En esta entrevista, el responsable de la Oficina de Transferencia Tecnológica de la Universidad de Oxford afirma que “los derechos de patente no constituirán una barrera para el acceso a las tecnologías necesarias para luchar contra la pandemia Covid-9”, porque “la publicidad negativa para una empresa asociada a la observancia de los derechos de patente sería muy grande”.

LAS PATENTES COMO INCENTIVO PARA LA BÚSQUEDA DE VACUNAS Y MEDICAMENTOS CONTRA LA PANDEMIA Covid-19

La obtención de una vacuna contra la Covid-19 se ha revelado como la principal esperanza para volver a la normalidad y acabar con la pandemia. Numerosos grupos de investigación se han embarcado en la tarea, aunque es lícito preguntarse si no sería más adecuado aunar esfuerzos, aunque es de suponer, quizás ingenuamente, que algunos de esos grupos lo estarán haciendo. La carrera hacia la obtención de una vacuna puede equipararse a anteriores carreras como la espacial o la armamentística, donde el orgullo nacional puede convertirse en el principal incentivo.

De cualquier modo, no se parte de cero, desde hace años se viene investigando en el desarrollo de vacunas contra los coronavirus. En esta noticia, se informa de una patente concedida en los Estados Unidos sobre una técnica para la obtención de vacunas contra los coronavirus.

En ese sentido, cuando la pandemia estaba empezando a mostrar su rostro más agresivo en el sur de Europa y estaba comenzando a penetrar en los Estados Unidos, otra controversia salió a la palestra al publicarse que que Donald Trump había ofrecido enormes cantidades de dinero (supuestamente 1.000 millones de dólares) a la empresa biofarmacéutica alemana CureVac para obtener la exclusividad de la vacuna que está desarrollando contra el Covid-19. La reacción en Alemania fue inmediata y bastante dura. Portavoces de los EE. UU. declararon que todo había sido una exageración. Ello dio lugar a un debate sobre qué tipo de incentivo sería el más adecuado para que la investigación obtuviera la vacuna lo antes posible. Ciertos profesionales se pronunciaron a favor de extender la vida de la patente en este tipo de invenciones y en los EE. UU. el senador Ben Sasse ha propuesto que todas las patentes que se concedan sobre invenciones útiles en la lucha contra la pandemia no surtan efectos de momentos, pero que se les concedan 10 años adicionales de vida legal, la cual comenzará una vez haya concluido la pandemia. En otro artículo, publicado por la revista Time, la preferencia era por premios en efectivo (lo cual ya se utilizó en el pasado antes de la aparición de las patentes) los cuales  facilitarían el acceso a la vacuna, pero luego permitirían que fuera de libre acceso. Una vez más se aprecia cómo la pandemia está cuestionando a las patentes, incluso como medio para incentivar la investigación.

De cualquier modo, ya a principios de abril se empezaron a publicar las primeras solicitudes de patente sobre invenciones motivadas por la pandemia Covid-19. Todos los primeros documentos publicados son de origen chino e indudablemente se han publicado de forma anticipada, pues de seguir el curso normal de un procedimiento de concesión de patentes, no se habrían publicado hasta septiembre de 2021. Algunos de estos documentos se refieren a kits de detección de la enfermedad y otros a posibles vacunas. De momento, he detectado los siguientes documentos de patente, donde se menciona al Sars-Cov-2:

CN110974950A, CN110951756, CN110957008, CN110982945

Un medio tan poco sospechoso de anticapitalista como el “Financial Times” publicó el 29 de marzo un editorial declarando que ‘The world has an overwhelming interest in ensuring these (vaccines and drugs) will be universally and cheaply available. Fortunately, trade rules allow compulsory licensing. If necessary, it must be used’ (El mundo tiene un interés abrumador en asegurar que estos (los medicamentos y las vacunas) estén disponibles de forma barata y universal. Afortunadamente, las reglas de comercio permiten las licencias obligatorias. Si es preciso, deben utilizarse). También en Bloomberg se publicó otro artículo de opinión partidario de que se suspendieran los derechos de patente en una situación de emergencia sanitaria como la provocada por la pandemia del Covid-19. En Estados Unidos también se han hecho llamamientos para que se limiten los derechos de patente.

Como en se expone en este artículo, esta pandemia va a tener efectos duraderos sobre las patentes en el ámbito de la salud y las excepciones al derecho de patentes van a ser probablemente objeto de una revisión.

SOBRE CÓMO LA PANDEMIA AGUDIZÓ EL INGENIO Y MOVILIZÓ A LA INDUSTRIA

Son muchas las dudas que aún tenemos sobre este nuevo virus, pero si algo ha quedado patente es la necesidad de elementos de auto-protección para evitar el contagio, ya sean mascarillas, pantallas, guantes o trajes protectores. Desafortunadamente las sanidades de los países occidentales no estaban preparadas para una pandemia de este tipo, a diferencia de los países del extremo oriente que hace un par de décadas sufrieron el azote del virus conocido como SARS.

Esta escasez ha agudizado el ingenio y ha movilizado para su fabricación a grupos de especialistas en impresión 3-D y fábricas del sector textil. Son numerosos los casos que hemos conocido en estos días. A continuación, se ofrece una lista no limitativa:

A.I.R.E (Foro para la discusión sobre la creación de espiradores / ventiladores). Fueron pioneros recopilando información de forma colectiva para el diseño de dispositivos médicos, abiertos, que ofrezcan alternativas en caso de necesidad.

El taller de impresión 3D del Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha ido satisfaciendo la demanda de diverso material por parte del Hospital. Ha adaptado unas máscaras de buceo comercializadas por Decathlon y de nombre comercial “easybreath” fabricando la pieza necesaria para su utilización con pacientes.

La Universidad de Valencia ha coordinado un proyecto para la fabricación de pantallas protectoras mediante impresión en 3D.

Algunas empresas de impresión aditiva, como Dynamical 3D, han orientado su producción durante estos días a la fabricación de todo tipo de dispositivos para la lucha contra el virus.

La masiva utilización de la impresión 3D durante esta crisis ha creado dudas en cuanto a la legalidad o no de esta práctica, sobre la posible infracción de derechos de propiedad intelectual y/o industrial. Este artículo del diariolaley aborda el tema.

LO RESPIRADORES

Estos dispositivos están jugando un papel clave en el tratamiento de las neumonías causadas por el Covid-19. Su escasez se está convirtiendo en el principal problema al que se están enfrentando las UCI’s. Además de las iniciativas señaladas anteriormente para facilitar el acceso a diseños y especificaciones, se pueden señalar, sin carácter limitativo, las siguientes, tanto a nivel nacional como internacional.

SEAT ha montado en un tiempo récord una cadena de producción para la fabricación de 3.000 unidades semanales de un respirador denominado OxyGen que utiliza el motor que acciona el limpiaparabrisas de algunos vehículos de esa marca y que ha obtenido la autorización del ministerio de sanidad con gran celeridad dadas las circunstancias actuales. Contó con la colaboración de FICOSA y RECAM LASER.

Una fábrica militar española, “Escribano, Mechanical & Enginnering” con sede en Alcalá de Henares está apoyando la fabricación del respirador portátil VITAE 40, fabricado desde hace 10 años por la empresa con sede en Móstoles Hersill, S.L. Gracias al apoyo de la industria militar española, Hersill, ha pasado a fabricar 100 unidades diarias en lugar de las 10 habituales. La empresa Hersill fue visitada por el presidente del gobierno el pasado 3 de abril. Este vídeo muestra cómo se gestó el operativo, un ejemplo de proyecto de cooperación público-privada, con la intervención del MICOTUR y realizado en un tiempo récord.

El equipo de Fórmula I Mercedes también anunció su participación en la fabricación de unos dispositivos de ayuda a la respiración, más sencillos que los tradicionales respiradores y diseñados por ingeniería inversa a partir de un dispositivo ya existente y que no estaba protegido mediante patente. Todas las especificaciones se han puesto a disposición de los interesados en su manufactura en este enlace.

En Cataluña se ha diseñado también un respirador de campaña denominado Leitat 1, fruto de la alianza entre el Consorci de la Zona Franca (CZFB), HP y Leitat (Tecnio) junto al CatSalut, a través del Consorci Sanitari de Terrassa (CST) y el Hospital Parc Taulí de Sabadell. Ha sido homologado por la agencia española del medicamento.

– En Navarra, fue la innovadora empresa Grupo mTorres, con numerosas patentes, la que ha diseñado y fabricado un respirador.

Numerosas universidades de toda España han participado en el diseño y fabricación de nuevos respiradores para paliar la escasez de estos elementos vitales. En este artículo, se divulga el respirador diseñado en la Universidad de Málaga por un equipo de investigadores dirigidos por el catedrático Víctor Muñoz. Este respirador, bautizado con el nombre “Andalucía Respira” fue finalmente homologado y se comenzó a fabricar con una producción semanal de 50 unidades . También la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid ha diseñado un respirador con la colaboración de CELERA y de OSROM, homologado por el Ministerio de Sanidad y que ha denominado “The Open Ventilator”.

El 11 de abril la empresa SEAT anunció que tras la fabricación de más de 500 unidades del respirador OxyGen iba a pausar la producción pues la demanda había disminuido gracias a la menor ocupación de las UCIs tras un mes de confinamiento.

Ante la avalancha de peticiones de información y de autorización, la Agencia Española del Medicamento ha publicado una serie de documentos informando sobre los requisitos y pruebas que deben superar estos dispositivos con el fin de poder ser autorizados.

LOS MEDICAMENTOS

De momento no se puede afirmar que se haya inventado un medicamento destinado al Covid-19, de hecho se habla de la existencia de un desierto terapéutico, sino que lo que se viene haciendo es reutilizar los ya existentes como el remdesvir, el Kaletra (una combinación de los antivirales lopinavir y ritonavir), mencionados anteriormente o el favipiravir, la hidroxicloroquina derivada de la cloroquina (empleada para la prevención de la malaria desde hace 90 años) conjuntamente con azitromicina o medicamentos biológicos inmunosupresores del tipo de anticuerpos anti-interleucina-6 entre los que destaca el tocilizumab (Actemra) o también glucocoticoides empleados contra la artritis y otras enfermedades autoinmunes y que puede resultar útiles para combatir la tormenta de citoquinas que causa el virus y que en ocasiones es la responsable de la muerte.

Numerosos grupos de investigación están trabajando en la obtención de nuevos medicamentos, por ejemplo, utilizando como objetivo el mecanismo de unión del virus a las células, y aparecen artículos sobre nuevos posibles medicamentos que además se pretenden patentar, como este en España sobre un biopolímero que impediría la entrada del virus en las células.

No parece que la obtención de un medicamento especialmente destinado a combatir el virus que ocasiona la pandemia Covid-19 sea factible en un corto período de tiempo, lo que está sucediendo es la búsqueda de medicamentos ya existentes y que sean eficaces en esta enfermedad y dichos segundos usos médicos son patentables, como ya se señaló con con el Remdesivir. Esta “start-up” barcelonesa ya ha presentado tres solicitudes de patente sobre segundos usos médicos de medicamentos ya existentes.

LA INVENTIVA INDIVIDUAL

Tampoco se puede despreciar toda la actividad inventiva de inventores individuales que se han visto “obligados a generar invenciones destinadas a luchar contra la pandemia”, como el ingeniero aragonés Jorge Cubeles, que ha diseñado un respirador que pretende fabricar la empresa BSH, con fábrica en Zaragoza. Afirma que cedería su patente a cualquier empresa que los fabricara “sin ánimo de lucro”.

Por las redes sociales han circulado numerosos vídeos sobre técnicas para la confección casera de mascarillas, muchas de ellas con dudosos niveles de protección e incluso el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio ha publicado guías para la fabricación de mascarillas y ropa de protección.

Pero el ingeniero Antonio Ibañez de Alba, con varias solicitudes presentadas en la OEPM ha ido un paso más allá y ha inventado unas mascarillas “económicas”, con una duración de 15 días y con un biocida en el filtro que acaba con el virus.

Está claro que las invenciones surgen para resolver problemas y ante un problema tan serio como este, se está viviendo un boom de invenciones de todo tipo; mecánicas, eléctricas o biotecnológicas, todas ellas destinadas a solucionar diversos problemas asociados con esta enfermedad, y ello probablemente va a implicar un aumento en el número de solicitudes de patente y modelos de utilidad, como se afirma en este artículo.

Indudablemente, la explosión en la inventividad se está viviendo no sólo en el ámbito particular sino también en el empresarial, con invenciones tan prometedoras como esta de Azkoyen que evita el contacto físico en el vending o esta de la empresa Beabloo que facilita el control del distanciamiento entre las personas en los comercios.

LAS PATENTES PROTAGONISTAS EN TEORÍAS CONSPIRATIVAS ALREDEDOR DEL VIRUS

Esta pandemia se ha caracterizado, entre otras cosas, por la abundancia de bulos de todo tipo. En los comienzos de la entonces epidemia circuló por las redes sociales la teoría de que el virus, el coronavirus que causa la Covid-19 había sido patentado. La patente citada es la US10130701B2 y es fácil comprender cómo se generó el bulo…. Alguien con tendencias a creer en o generar conspiraciones introdujo el término “coronavirus” en una base de datos de patentes y apareció la patente en cuestión, con “coronavirus” en su título pero que se refiere a un coronavirus debilitado que se utiliza para obtener vacunas, pero un coronavirus que causa una bronquitis aviar.

LAS MARCAS Y LA PANDEMIA COVID-19

En este artículo me he centrado en las patentes pues es lo más relevante en la relación entre propiedad industrial y el Covid-19. Sin embargo y como ocurre cuando un tema se convierte en popular, y no digamos en este caso, que prácticamente acapara toda la actualidad, se están solicitando marcas con los términos “coronavirus” y “Covid-19”. Realizando una búsqueda en la base de datos de marcas de la OEPM (09/04/2020), aparecen las siguientes solicitudes de marcas y nombres comerciales donde figura “coronavirus”:

Una búsqueda en la base de datos TMVIEW gestionada por la EUIPO realizada en la misma fecha muestra 72 marcas con la denominación “CORONAVIRUS” solicitadas en todo el mundo y 87 conteniendo “Covid-19”:

con marcas tan curiosas como las siguientes:

La primera de las marcas solicitadas en España con la denominación “Coronavirus” se encuentra en suspenso, por atentar contra las buenas costumbres:

AFECTACIÓN AL FUNCIONAMIENTO DE LAS OFICINAS DE PROPIEDAD INDUSTRIAL E INICIATIVAS DE OFICINAS

Las Oficinas de Propiedad Industrial no han sido una excepción en la disrupción que esta pandemia ha causado en todos los sectores. La inmensa mayoría de las Oficinas sigue funcionando, pero en la modalidad de teletrabajo, sin atención presencial. Asimismo, se han suspendido los procedimientos mientras permanezcan las diferentes situaciones de alarma, o excepción, según como se denominen en los distintos estados. En la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas) el Director ha publicado dos resoluciones (16/03/2020 y 25/03/2020) que establecen cómo se ven afectados los procedimientos administrativos que se gestionan en la OEPM por la situación de alarma. Indudablemente, esta situación va a suponer un empujón al teletrabajo.

La OEPM ha publicado su primer boletín de vigilancia tecnológica sobre “Coronavirus: diagnóstico y terapia en humanos”. y una “alerta tecnológica” que se actualiza periódicamente. También la Oficina de Propiedad Intelectual de Corea del sur ha lanzado iniciativas en la materia y el INPI brasileño ha creado un observatorio sobre tecnologías relacionadas con el Covid-19 y asimismo ha establecido un procedimiento acelerado de examen de solicitudes de patentes sobre invenciones relacionadas con la lucha contra la pandemia Covid-19.

Leopoldo Belda Soriano

5 thoughts on “LA PANDEMIA COVID-19 Y LAS PATENTES

  1. Muchas gracias Leopoldo, una gran compilación y análisis de la PI en la actual contingencia sanitaria. Creo además que unos meses más podremos ver en las bases de datos patentes y modelos de utilidad más y más información polémica y no.

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